16 febrero 2014

MPLC - Guatemala


Desde niño, existen días especiales que esperas todo el tiempo; también hay momentos en la vida que son parte aguas como el día que tramitas tu licencia, te gradúas o cuando cumples 18 años.  Para mi, uno de estos momentos iba a ser el momento en que lograra salir de viaje a otro país.

Por múltiples razones y pretextos que ya no vale la pena explicar, nunca había tenido la oportunidad de salir de México y esta es una de las razones personales por las cuales decidí acompañar a Mestre Acordeón en esta travesía.  Hacerlo mientras monto mi bici y me dirijo siempre a un lugar en el cual voy a jugar capoeira es el mejor adicional que he recibido en mucho tiempo.

Guatemala es un país lleno de paisajes hermosos, gente cálida que sonríe, arboles (que es lo que significa), volcanes y un background cultural muy similar al nuestro.  Es chistoso como en ciertas cosas, la diferencia con México es apenas perceptible y en otras tantas es un universo completamente distinto, empezando por como llaman a las mismas cosas, por como las tortillas son más gordas y que se venden en "3 Tiempos" o las marcas que encuentras en la publicidad callejera.

Nuestra compañía está compuesta por dos medios de transportes: Todos los que venimos rodando en bicicleta y dos automóviles que sirven de soporte para hacer scouting, cargar equipo y emergencias.  Uno pertenece al Mestre, conducido por Danza (antes Ken) y el otro a una chica españomexichilestadounidense que también es alumna de la UCA: Amber Daniela. 

Amber, además, viene cumpliendo varios sueños y promesas en el camino hacia Brasil, por lo que tiene cierta flexibilidad para alejarse un poco del grupo de vez en cuando y al igual que nosotros ha establecido su hogar en su medio de transporte, una camioneta Toyota llamada BeBé

No salí a la par del resto de los "secuestrados" mexicanos por dejar lo más listo posible todo lo que me iba a traer y otras tantas cosas que iba a dejar.  Algo que no estaba del todo listo era yo mismo y era un hecho que necesitaba una pausa en toda esta prisa para analizar que es lo que estaba pasando conmigo.  Gracias a Amber, quién me permitió acompañarla a cumplir una de estos sueños, pude tener esa pausa que me permitió sentarme frente a uno de los paisajes más hermosos que he visto en mi vida a formular y responder muchas de las preguntas que necesitaba para estar seguro de que lo que estoy haciendo es lo mejor que he decidido en ella.


El Lago Atitlán es un imponente accidente geográfico en el departamento de Sololá, el cual está rodeado por 3 volcanes: Atitlán, San Pedro y Tolimán (entre otros). Es uno de los principales destinos turísticos en Guatemala y está rodeado por varios poblados, casi todos con nombres de Santos. Nuestro destino fue San Marcos de La Laguna, lugar donde se ha establecido una comunidad de personas amantes de la vida y la paz que han logrado una comunión muy hermosa con la gente del lugar y lo han convertido en un destino para gente interesada en yoga, meditación, ceremonias tradicionales mayas, purificaciones, etc.

Junto con Amber, pasé unos días de tranquilidad, introspección y un poco de descanso mientras el resto del grupo llegaba a Panajachel, lugar donde me reuní con ellos para seguir rodando hacía Antigua Guatemala.  ¡Gracias Ambrosia!  Lean su blog, corran.


Antigua, le hace honor a su nombre.  Es una bella ciudad llena de iglesias católicas (hoy un tanto olvidadas puesto que la cantidad de cristianos y sus derivados se hace cada vez mayor en todo centroamerica), viejos edificios y calles empedradas.  Obviamente hay mucho turismo y opciones interesantes para todo tipo de público.  Allí nos recibieron Grilo, Pandora y Acaraxé de ASCAB Guatemala quienes nos consintieron y permitieron pasar una noche en las instalaciones de su estudio.

Hoy escribo desde Chiquimulilla, en el departamento de Santa Rosa, Guatemala, ciudad muy cercana a la frontera con El Salvador listos para pasar hacía allá.

De lo aprendido hasta ahora es que tengo que tallar fuertemente con un zacate muchas de las cosas que he permitido que ensucien mi esencia y después de estos primeros días fuera de mi país, donde me hace falta el picante (jamás creí decirlo), donde las tortillas son gordas para comer demasiadas y se le llama "refacciones" a la comida chatarra no hay que permitir que esa suciedad siga escondida bajo los rincones de mi espíritu y mi corazón.
Guatemala es conocido por sus hermosas y tradicionales marimbas, aquí una probada de como suenan en una de las canciones más tradicionales de esta tierra:


Y las fotos de cajón:

















1 comentario:

Tania Velazquez dijo...

Saber que para sanar hay que moverse, gritar, patalear, llorar, contactar con el dolor. Saber que la única persona que puede hacer ese trabajo es uno mismo. Amigo es increible lo que estas viviendo, pero lo mejor es el reencuento contigo que estas teniendo. Te quiero montones! Mucha luz en tu camino y AXE!