21 enero 2014

MPLC - 250 Kilometros


Llegar a Oaxaca de Juarez y armar mi bicicleta, que saqué del porta-equipaje del camión que me llevó hasta allá, fue la primer etapa de aterrizar el inicio de esta aventura. 

Fui recibido con emoción por todos los miembros del crew B2B, incluidos los 3 mexicanos que ya los acompañaban y Mestres Suelly y Acordeón, por supuesto.

Ese día fue de permanecer en la ciudad, entrenar un poco de capoeira con Goliath del Grupo Cangaço CDO y prepararse para el primer día de andar en bici.

El jueves por la mañana estábamos listos para salir y comenzamos a rodar desde el Centro Histórico de Oaxaca con supuesta dirección hacía Salina Cruz.

Rodar por carretera es un universo completamente distinto a hacerlo en la ciudad.  De entrada, traes tu vida a cuestas guardada en las alforjas que vienen agarradas a las llantas de tu bicicleta, se rueda en lapsos de entre 2 o 3 horas tratando de mantener un ritmo muy preciso, debes conocer tu bici, tu cuerpo y sobre todo entender que lo más importante es disfrutar el camino.

Las subidas son el auténtico reto físico que he franqueado honorablemente, en las cuales pedaleas hasta por 2 horas sin parar, avanzando muy lentamente y con la esperanza de que la siguiente colina sea el final de ellas.

¡Las bajadas! Las bajadas son unas de las más bonitas protagonistas de esta historia, las cuales permiten que el viento acaricie con mayor fuerza tu rostro mientras las disfrutas, sentir la velocidad y entender lo maravilloso que es llegar hasta la parte mas alta.  El verdadero premio después de pedalear 2 horas y 5 kilometros de subida para disfrutar hasta 15 kilometros de bajada en menos de 15 minutos.  La vida debería de ser siempre de bajada en bicicleta.

Cuando viajas en auto no tienes oportunidad de disfrutar una carretera como lo haces en bici.  Los colores, la vegetación, los ruidos, la gente, los detalles finos de la vida que se gesta en esos recovecos en los cuales no tienes idea de que también hay personas, animales y toda clase de manifestaciones hermosas de la naturaleza.

Después de 5 días rodando y al menos 3 de ellos entrenando capoeira después de rodar, tu cuerpo te agradece que hayas dejado de fumar hace unos meses, que hayas pasado los últimos años siendo un poco más sano y se va acostumbrando a toda la actividad que te espera en todo lo que durará esta travesía.

Hoy me reporto desde Santo Domingo Tehuantepec, Oaxaca donde hicimos una parada un poco más larga, ya que Mestre Acordeón está haciendo unos trámites con respecto a su camioneta.  Mientras esto sucede nos da oportunidad de atender las responsabilidades que se nos han asignado como parte de su equipo y a mi me tocó estar a cargo de algunas cosas que tienen que ver con internet y sus cuentas de correo electrónico.

Idealmente, rodaremos poco el día de hoy para llegar a Juchitán donde tenemos entendido que hay un grupo de capoeira que quizá nos reciba y nos permita hacer algo con ellos.  De ahí, ir haciendo camino para llegar a Tapachula, Chis.

Por fin tuve oportunidad de comprar una buena libreta para poder llevar una bitácora más ordenada y que no olvide anotar absolutamente nada en el camino.

Las fotos de cajón:






2 comentarios:

Rene Tenorio dijo...

Excelente Blog mi estimado juanjo te mando un super Abrazo
Atte. Aitor

visitor Q dijo...

Estaremos siguiendo tus andanzas, pasala sabrozo, un abrazote :)